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martes, 24 de enero de 2017

6.1. EL SER HUMANO COMO SER SOCIAL Y 6.2. DESARROLLO SOCIAL Y SOCIALIZAC

6.1. EL SER HUMANO COMO SER SOCIAL

¿Qué es el desarrollo social?

Procesos que influyen en las relaciones de la persona consigo misma y con los demás
Los factores que intervienen en el desarrollo social son:

- Genéticos: Forma de ser de cada persona

- Ambientales: Circunstancias ambientales y sociales concretas


6.2. DESARROLLO SOCIAL Y SOCIALIZACIÓN

El proceso de socialización es la manera en que se forma la persona como miembro con pleno derecho del grupo social del que forma parte
- Pautas de convivencia
- Costumbres
- Valores

6.2.1. SOCIALIZACIÓN PRIMARIA Y SECUNDARIA

- Socialización primaria: Se produce en la familia del pequeño, es importante la relación afectiva y la incorporación de las normas y valores.

- Socialización secundaria: Se produce dentro del entorno del pequeño como la escuela

6.2.2. AGENTES DE SOCIALIZACIÓN

Los agentes de socialización son las personas o instituciones que influyen en el pequeño
Los principales agentes de socialización son:
- La familia

Clave en los primeros años del niño
 La función educadora de los padres
 Las relaciones entre hermanos
 La socialización en las nuevas modalidades de organización familia


- La escuela
Medio de entrar en contacto con la sociedad a través de grupos de edad y a cargo de uno o varios adultos

- El grupo de iguales

- La educación incidental: televisores y pantallas
Se caracteriza por llevarse a cabo de manera espontánea e informal sin basarse en aprendizaje educativo
 Los medios en la vida de los niños
 Educación y valores a través de la pantalla






viernes, 20 de enero de 2017

La psicología del yo

Erikson se basó en las 3 estructuras de la personalidad: el ello, el yo y el superyó y pone el énfasis de su teoría en el yo, como elemento esencial y organizador de la vida de la persona. Para él, el desarrollo del ser humano tiene una base fundamental en un yo que se relaciona con otros seres humanos.
Las personas que forman las relaciones sociales son diferentes en función de la edad del individuo. Cabe destacar que el yo establece con las demás personas una relación diferente en cada una de las etapas del desarrollo psicosocial, pero también hay que tener en cuenta que el yo no lo hace en un vacío, sino que las relaciones se establecen en un medio concreto y en una cultura determinada.
Existe una retroalimentación entre el yo, las relaciones que el yo establece y el medio y la cultura en que tienen lugar.

Las etapas del desarrollo psicosocial

Además de las etapas del desarrollo sexual, Erikson considera otros períodos y habla de 8 etapas en el desarrollo psicosocial del ser humano, que tienen lugar a lo largo de toda la vida. Según él, en cada una de las etapas hay una dificultad que se debe de superar: una crisis del desarrollo central que se puede resolver de diferentes maneras a lo largo de un continuo.
Para pasar de una etapa a otra es importante encontrarse cerca del polo positivo de este continuo.

Etapa 1. Confianza frente a desconfianza (hasta el año de edad)

La figura principal de relación es la madre y es ella la que proporciona la confianza a la que Erikson hace referencia. La crisis de esta etapa es el destete físico o psicológico. Si no había confianza antes el niño se posiciona en el otro extremo (desconfianza).

Lo importante es que se desarrolle la confianza sin eliminar la capacidad de desconfiar, ya que confiar plenamente en todas las personas puede llegar a ser perjudicial para uno mismo.















Etapa 2. Autonomía frente a vergüenza y duda (1-3 años)

Período de mucha actividad por parte del niño o la niña. Si cuando realiza actividades se siente capaz de hacerlas y autosuficiente se habla de autonomía. Aunque muchas veces puede sentirse criticado y dudar de sus posibilidades, en este caso se hablará de vergüenza.
Lo que se quiere es que se logre la autonomía.












Etapa 3. Iniciativa frente a culpa (3-6 años)

Es una etapa en la que los niños y las niñas quieren hacer muchas actividades con iniciativa y creatividad, lo cual a veces supone contrariar a los padres.
Si la etapa se supera por el polo negativo, se habla de culpabilidad, aunque demasiada iniciativa tampoco es conveniente, porque puede derivar en crueldad.













Etapa 4. Laboriosidad frente a inferioridad (7-11 años)

En esta fase el niño o la niña puede ser muy laborioso y aplicado tanto en el juego como en el trabajo escolar, sobre todo si se tiene valorado por los suyos. De no ser así, la falta de reconocimiento le conduce a un sentimiento de inferioridad.
Los niños y las niñas deben ser laboriosos y aprender el sentimiento de éxito, pero sin caer en un perfeccionismo excesivo que los lleve a la pérdida de la vida infantil.


















Etapa 5. Identidad frente a confusión (adolescencia)

Los adolescentes intentan averiguar quiénes son y logran la identidad si consiguen un sentimiento de integración de la infancia, de sus posibilidades, de sus cualidades…
Pero a veces, ante tanta dispersión, puede aparecer la confusión de roles, entendida como una crisis de identidad. Un exceso de identidad tampoco es conveniente, ya que hace a la persona más intolerante.

















6.3.4. La teoría ecológica de U. Bronfenbrenner

Urie Bronfenbrenner formuló la teoría llamada ecología del desarrollo. Esta teoría pone el énfasis en el análisis de los entornos o contextos en que se produce el desarrollo del ser humano y en las relaciones que se generan entre ellos.
Así el desarrollo del ser humano se ve afectado por las relaciones que se producen en los diferentes contextos en los que participa.
Bronfenbrenner concibe los contextos como estructuras concéntricas en los que se tiene lugar el:
  • ·         Microsistema: contexto inmediato de desarrollo que se caracteriza porque en él se producen relaciones interpersonales, la persona asume un rol, y porque existen unos patrones de actividad.
  • ·         Mesosistema: sistema de microsistemas, que se usan para poder hablar de mesosistema los contextos correspondientes deben constituir microsistemas para la persona.
  • ·         Exosistema: la persona no participa de forma directa en los exositemas, pero todo lo que tiene lugar en ellos influye en lo que ocurre en el resto de contextos del desarrollo. El impacto de lo que se produce en estos contextos no afecta de forma directa a la persona ya que no son contextos inmediatos, pero su influencia es evidente.
  • ·         Macrosistema: contexto más global y es el que se encuentra en la capa más externa, ejerciendo su influencia sobre todos los demás sistemas de desarrollo. Incluye aspectos relacionados con la cultura, las ideologías y las creencias predominantes, que determinan que diferentes contextos sean similares y que se pueda hablar de una cierta coherencia entre ellos.

6.4. LA SOCIABILIDAD EN LA INFANCIA

LA SOCIABILIDAD EN LA INFANCIA

El conocimiento social es uno de los aspectos importantes de la socialización del ser humano.

El conocimiento de uno mismo

Entre el año de edad y los 6 años se produce un gran avance en el conocimiento de uno mismo.
A partir del año las niñas y niños empiezan a ser conscientes de que constituyen seres independientes y separados de los otros.

Del yo existencial al yo categórico

El yo existencial se establece cuando existe una clara diferencia entre uno mismo y las demás personas. Las niñas y los niños ya se autorreconocen como sujetos independientes y distintos de los otros.
Aparece en la mayoría de los niños y las niñas entre los 15 y 24 meses de edad y constituye un requisito previo a cualquier tipo de autoconocimiento.
En esta primera fase, las niñas y los niños manifiestan conductas que dan testimonio de su autoconciencia, como son los sentimientos de competencia e incompetencia. Estos sentimientos se expresan en forma de alegría o de enfado que son muestras de la manifestación de un yo que empieza a medirse en contraposición a la realidad.
El yo categórico supone una comprensión más objetiva en relación con algunas de las propias características como la edad, el sexo o la apariencia física.

La formación del autoconcepto

 El autoconcepto incluye las creencias sobre las capacidades, las habilidades o los valores que una persona considera que le son propios.
Se basa en características muy concretas, pero es descriptivo. No será hasta los 8 o 10 años cuando se produce un cambio importante en las descripciones que hacen de sí mismos.      
En la etapa preescolar el autoconcepto aún no incluye ningún tipo de evaluación, pues los niños y niñas creen que pueden hacerlo casi tdo y que todo lo hacen bien y sobreestiman sus capacidades de forma sistemática.

El desarrollo de la autoestima

La valoración del autoconcepto da lugar a la autoestima, que puede ser positiva, negativa y ajustada o desajustada.
La forma de valorar lo que uno cree que es, origina una autoestima global o valoración general, que se va organizando en varias autoestimas durante los primeros años.

Hacia los 7 años los niños y niñas distinguen tres autoestimas: la física, la social y la académica.















Como las niñas y los niños pequeños creen que pueden hacerlo todo y que lo hacen todo bien, su autoestima es muy alta, aunque poco ajustada a la realidad. Aunque es importante que sea ajustada, que se corresponda con la realidad, y para ello, es necesario que las personas adultas valoren las cualidades de los niños y niñas, que feliciten por sus logros reconociendo sus virtudes y los acompañen en la aceptación de las propias limitaciones.

En busca de la identidad

No es hasta la adolescencia cuando la búsqueda de la identidad se convierte en una cuestión prioritaria. La pregunta característica en esta etapa del desarrollo es ¿QUIÉN SOY YO? Encontrar la respuesta a esta pregunta no siempre implica una crisis traumática.
La búsqueda de la identidad constituye, un proceso complicado, ya que supone en cierto modo la destrucción de todo lo elaborado hasta el momento para volverlo a reconstruir.

miércoles, 11 de enero de 2017

6. 5. 2. El comportamiento agresivo


Evolución de los rasgos agresivos en el desarrollo social:

Cerca del año y medio o los dos años, los niños ya empiezan a sentir y manifestar enfado frustración, llegando a golpear, morder, arañar…

Con la aparición del lenguaje la manifestación de la agresividad cambia. El niño imita las conductas agresivas verbales adoptadas por los miembros de su entorno más cercano.

Las manifestaciones agresivas remitirán a medida de que los pequeños aprenden a relacionarse con sus iguales, llegando a negociar y adquiriendo en cierta medida, habilidades sociales. Sin embargo, algunos niños pueden manifestar conductas altamente agresivas teniendo poca tolerancia a la frustración y sin saber si una acción ha sido realizada con o sin premeditación de hacer daño, lo que les hace estar a la defensiva.

Tipos de agresividad:

Adaptativa:

 Es una respuesta lógica a la adaptación. Alrededor de los dos años empiezan algunas conductas de oposición (rabietas, llantos…) Se trata de un comportamiento de autoafirmación.

El niño no entiende por qué no puede hacer todo aquello que desea (principio de placer) y protesta y se queja cuando sus padres le imponen normas y castigos (principio de realidad). De esta forma, a través de las rabietas, el niño aprende cuál es el límite de la paciencia del adulto y cuáles son las consecuencias de comportarse de manera agresiva. El límite de esta agresividad se suele dar alrededor de los dos, tres años, y se reduce hasta los cinco, cuando a través de la socialización  aprenden otras formas de expresarse.

Conductas agresivas no adaptativas:

Son aquellas agresiones que se dirigen a resolver conflictos pero que en realidad no resuelven nada y que suponen unos costes personales mayores que las ganancias. Para atenuarlos, serían útiles programas de entrenamiento en habilidades sociales y/o utilización de empatía y aprendizaje de técnicas de gestión de conflictos.

Trastorno de conducta disocial:

Hay conductas agresivas más graves que se manifiestan a partir de los diez años y en la adolescencia, en donde la violencia es gratuita.

A veces es tan grave que requiere intervención y tratamiento.

Posibles causas de la agresividad:

Los juegos, juguetes y medios de comunicación.

La convivencia con la violencia.

6. 5. 3. La timidez extrema


Hay niños particularmente tímidos que se muestran antipáticos y recelosos  que llegan a evitar participar en juegos de grupo.

No suelen ser rechazados, pero sí ignorados por su falta de participación  e implicación, por lo que no son tenidos en cuenta en las actividades sociales, lo que perpetua su aislamiento. Retroalimentando su autoexclusión.

Al no defenderse pueden convertirse en víctimas de acoso escolar por parte de sus compañeros más agresivos.

Es habitual pasarles por alto, por lo que no se activan estrategias, ni actividades adecuadas para potenciar su integración en el grupo.

6. 5. 4. Marginación y desarrollo socioafectivo


Integración y marginación:

La forma natural de convivencia de las personas dentro de la sociedad se denomina integración; así, una persona está integrada en una sociedad cuando participa plenamente en ella.

La marginación social se entiende como la separación de una persona de la sociedad a la que pertenece, ya sea de forma voluntaria o impuesta.

Marginación y desarrollo social en la edad infantil:

La exclusión constituye la forma más extrema de marginación y engloba todas las situaciones por las que alguien que pertenece a una sociedad deja de ser considerado miembro útil y  de pleno derecho de ella.

Supone involuntariedad y ha incrementado con la crisis económica. Esto afecta a la personalidad y a la forma que tienen los niños a reaccionar ante situaciones variadas.

Disponen de poca capacidad de autocrítica y son fácilmente influenciables por las circunstancias y el entorno.